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El NOVIO de la MENTIRA

La verdad nos hace libres y la mentira nos convierte en esclavos, porque perdemos la percepción positiva y enaltecedora del que no tiene nada que ocultar ni de que ocultarse.
Al mentir, como se distorsiona o niega a plena conciencia la realidad, el ser interno que es la casa del espíritu, siente que esto es contrario a su propia esencia divina (…)Para enmendar se requiere integridad y nobleza, pero como el que miente carece de esas virtudes, los sentimientos negativos internos, tocan su intelectualidad (…)La mentira voluntaria y a conciencia, distorsionando o enmascarando la realidad de los hechos, al engañar a los demás, nos engañamos a nosotros mismos y eso nos obstaculiza ser felices. (…)La mentira es contraria al amor, porque el amor es verdad; como consecuencia, al mentir se transgrede esa fuerza intangible que une a la humanidad representada por el AMOR.
Dr. Amauri Castillo.-”EFECTOS DE LA MENTIRA
Se puede hablar de tres clases de mentira

            *En la mentira racional, lo basico es que lo que se dice, se siente o se hace, se contrapone con la verdad racional. Se falsea la verdad por algun interes. Es mas profunda, mucho mas malvada, es la mentira hecha para dañar a los demas.
            *La mentira emocional, en la que lo basico es que, lo que se dice, se siente o se hace no concuerda con la situacion emocional del mundo afectivo.
 *La mentira conductual, en la que se trata de actuar o dejar actuar de forma deliberada para decir que somos lo que no somos. 


            En mas de una oportunidad hemos escuchado decir que las mentiras tienen patas cortas, pues en ocasiones se descubren más rapido de lo que pensamos. Las mentiras fallan por muchas razones. Sin embargo, la persona mentirosa también se delata por múltiples pistas como un cambio en la expresión facial, un movimiento del cuerpo, la inflexión de la voz, el hecho de tragar saliva, un ritmo respiratorio excesivamente profundo o superficial, largas pausas entre las palabras, un desliz verbal, una micro expresión facial o un   ademan que no corresponde. 
Ahora bien, ¿Por que los mentirosos no pueden evitar estas conductas que los delatan? Las razones son dos: una de ellas ligada a los pensamientos y otra a  los sentimientos. 

-Mentiras relacionadas con los sentimientos 

            El hecho de no haber pensado de antemano, programado minuciosamente y ensayado el plan falso es solo uno de los motivos por los cuales se cometen deslices que ofrecen pistas sobre el engaño.  Los errores se deben a la dificultad de ocultar las emociones o de inventar emociones falsas. No toda mentira lleva consigo una emoción, pero las que si­, causan al mentiroso graves problemas. 
            Cuando se despiertan emociones, los cambios sobrevienen casi al instante sin dar cabida a la deliberación. El pánico que siente el mentiroso de ser descubierto produce señales visibles y audibles, pues es algo que esta mas ella de su control. 

-Las mentiras relacionadas con pensamientos (no involucran emociones)

Son las mentiras acerca de planes, ideas, acciones, intenciones, hechos o fantasías. Defender la verdad es mucho mas complicado que decir una mentira en este caso.

Mentira y personalidad 

            Para Roberto De Vries, medico psiquiatra,  el joven es mentiroso, en tanto y en cuanto no se sienta capaz de confrontar las verdades que le adversan. El adulto es mentiroso cuando no ha logrado superar los obstáculos que le ha puesto la vida y por lo tanto  para sentirse el triunfador que nunca ha sido, engaña.

Dr. De Vries, R.- “Mentira y personalidad

 Mentira y confianza
La información es poder, saberlo todo sobre alguien equivale a una forma de posesión. en cierta manera, la amistad o el amor se miden por el grado de conocimiento recíproco de la intimidad, y por la confianza existente entre las personas. La confianza es una actitud básica, porque preside la totalidad de las interacciones. Apostar por la confianza del otro es considerarle de fiar.
Si queremos ser creíbles, gozar de la confianza ajena, tendremos que dejar de lado el engaño, la mentira. Es responsabilidad de cada uno de nosotros relacionarnos desde la verdad, lo que no implica el ofrecimiento de toda la intimidad. Cada cual y en cada momento ha de valorar qué y cuánto de su intimidad quiere participar al otro.
Shakespeare escribió:

“Cuando mi amada jura que está hecha de verdades,
le creo, aunque sé muy bien que miente,
para que me suponga un jovencito inculto
que desconoce las falsas sutilezas mundanas.
Mi vanidad imagina que ella me cree joven,
aun sabiendo que quedaron atrás mis días mejores,
y doy crédito a las falsedades que su lengua dice.
La verdad simple es suprimida de ambos lados.
¿Por qué razón ella no dice que es injusta?
¿Por qué razón yo no le digo que soy viejo?
Oh, porque el amor suele confiar en lo aparente,
y en el amor la edad no quiere ser medida en años.
Y así, miento con ella y ella miente conmigo,
y en nuestras faltas, somos adulados por mentiras”