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Estrangular lo que lastima

Vacio. Un enorme escenario lleno de blanco. Más vacio.
Imagino al mar llenándolo con su potencia y soberbia. El agua salada y una importuna pregunta: ¿Cuántos corazones quebrados han llorado sobre el vacio para colmar tanta inmensidad? Incalculables, sempiternos, impensables…
Círculo. Somos todos especies de círculos, ciclos, en otros círculos, en otros ciclos. La vida y la muerte, el mundo, el universo, el tiempo, la lluvia, las estaciones, el día y la noche, la marea…sin poder romper esas órbitas que nos condicionan vivimos. Círculos, círculos, ciclos eternamente redondos, giros circulares, vueltas sobre si, lagrimas aburridamente redondas. ¡ESTUPIDAS REDONDECES CICLICAS!
Ciclo. Vuelvo a la aurora del escenario, vacio, más vacio que antes inclusive. Y vuelvo circularmente a llenarlo… ¿Algo redondo? Perspicaz y tajante el frio reflejo plata de la luna divide al escenario haciéndose presente en medio de la nada, sobre mí. Y como si utilizase un pincel va dibujando, pintando, marcando los compases de las memorias siempre grises. Los oídos se aturden con los sonidos de atávicas cruzadas, lamentos de almas caídas, alaridos y más gritos, el sonido particular de los aceros, y el olor insufrible del hierro de la sangre. Mientras recorro el lugar observo. La tierra antes seca por el agua salada del mar ahora se enrojece y se vuelve dificultoso caminar.
El reflejo intenta volver a concebirme. ¡Yo no quiero otros círculos, ni una vida nueva! ¡No quiero la redondez! ¡Círculos no!
Lucho, intento escapar buscando una salida y en ese intento comienzo a hundirme en la roja y húmeda tierra. Me confundo en mi y en el entorno [tal vez esa sea mi mayor resistencia]. Entonces el reflejo se violenta dejando entrar el agua del mar al escenario.
¡Pobre de mí! Ahora no solo cargo con la muerte roja de los campos de batalla sino también con este inmenso mar de lagrimas saladas. Y el círculo. Solo es eso. Hasta que vuelva a imaginar al escenario eternamente blanco.



(NO me interesa ponerle una imagen. Hoy no, al menos, hoy no.)


saerwen